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Metodología

Cómo se produce cada edición, paso por paso.

Casi nadie publica cómo se hace lo que te vende. Nosotros sí, porque el producto es el método: si el método no aguanta ser visto, el producto no vale.

De dónde sale la información

Cada edición nace de un barrido de fuentes públicas de las últimas 48 horas, deliberadamente partido entre Oriente y Occidente. No leemos una versión del mundo: leemos varias y las enfrentamos. Cuando dos coberturas del mismo hecho no coinciden, esa discrepancia no se limpia — se te muestra, porque suele ser la parte informativa.

Cada edición guarda registro de qué piezas la alimentaron. La trazabilidad no es una promesa de marketing: está en la base de datos, edición por edición.

Cómo se redacta

La síntesis y la redacción las hace un modelo de lenguaje trabajando solo sobre las fuentes recolectadas, no sobre su memoria. Esa restricción es el punto: el modelo no está para saber cosas, está para ordenar y traducir lo que las fuentes dicen.

Decirlo es lo honesto. Ocultarlo sería la mentira cómoda, y además una que se nota.

Los candados

Entre el borrador y tú hay una batería de verificaciones automáticas que llamamos candados. No son adorno; cada uno existe porque algo salió mal antes. Los principales revisan que:

Lo que un candado marca no se publica sin resolverse: o se corrige, o se reescribe, o se cae.

La revisión y el humano

Un revisor automático independiente audita cada borrador contra sus fuentes y contra el mundo. Si ese revisor no lo aprueba, la edición no sale. Esa es la compuerta que siempre actúa.

Encima de ella hay un veto humano: una persona puede detener cualquier edición durante la ventana que va de la revisión a la publicación. Ese veto es real y se ha usado —hay ediciones terminadas que nunca se publicaron—, pero conviene que sepas exactamente cómo funciona: es un veto, no una firma. Si nadie lo ejerce, la edición se publica sola. No te vamos a decir que un humano lee y aprueba una por una cada línea antes de que llegue a ti, porque no es lo que ocurre.

La excepción es Códice Bursátil: por el artículo 225 de la Ley del Mercado de Valores, ninguna edición sale sin aprobación humana explícita. Ahí no hay publicación automática.

Las voces del audio son sintéticas

Las ediciones en audio están narradas por voces generadas por computadora. «Carlos» y «María» no son periodistas ni personas reales: son voces sintéticas que leen un guion. No hay ninguna grabación de un ser humano hablando, ni entrevistas, ni declaraciones habladas de nadie. Lo decimos aquí y no en letra pequeña porque una voz humana convincente es exactamente el tipo de cosa sobre la que un lector tiene derecho a no ser engañado.

El semáforo

Dentro de las ediciones verás marcas de confianza. Significan exactamente esto:

Que exista el amarillo y el rojo es el punto. Un medio que todo lo pinta de verde te está diciendo algo sobre sí mismo.

Lo que este método no puede darte

No tenemos corresponsales ni fuentes propias: no damos primicias, trabajamos sobre lo ya publicado. No cubrimos todo, elegimos. Y el proceso falla a veces — cuando falla, lo verás escrito en las correcciones, no enterrado.