El producto es el método, así que aquí está completo: de dónde sale cada edición, quién la escribe, qué la revisa y qué significa cada marca.
Qué buscamos con cada edición
Dos cosas. Que entiendas el porqué de lo que pasó y cómo le pega a México, no solo qué pasó. Y dejarte una recomendación general que cualquiera pueda aplicar según su situación: cada nota principal cierra con un «¿Y tú qué?» que dice qué hacer o qué vigilar, y cuando no hay nada urgente que hacer, lo dice en vez de inventarlo. No es asesoría financiera ni personal.
Por eso cada nota principal abre con lo que pasó y, enseguida, por qué importa a México. En geopolítica siguen Qué pasó —cada hecho con su marca de confianza—, Dónde está la tensión —lo que no cuadra o sigue abierto— y el «¿Y tú qué?».
De dónde sale la información
Cada edición nace de un barrido de fuentes públicas de las últimas 48 horas: agencias, medios de México y de América Latina, de Estados Unidos y Europa, y de Asia, Rusia y Medio Oriente. No leemos una sola versión del mundo. Cuando un hecho tiene cobertura de los dos lados de un conflicto, las ponemos frente a frente; cuando solo la hay de un lado, lo decimos en vez de rellenar. Y cuando dos coberturas del mismo hecho no coinciden, esa discrepancia no se limpia — se te muestra, porque suele ser la parte informativa.
Los medios de un Estado —de cualquier país— se citan como la versión de su gobierno, nunca como confirmación de un hecho. Cada edición guarda registro de qué piezas la alimentaron.
Cómo se redacta
La síntesis y la redacción las hace un modelo de lenguaje con una instrucción fija: trabajar solo sobre las fuentes recolectadas, no sobre su memoria. No está para saber cosas, está para ordenar y traducir lo que las fuentes dicen.
Los candados
Antes de publicarse, cada borrador pasa por verificaciones escritas en código, que llamamos candados. Revisan que:
- una afirmación marcada 🟢 tenga respaldo de más de una fuente independiente;
- las fechas del texto coincidan con las de las fuentes;
- un anuncio descrito como futuro no haya ocurrido ya en el mundo real;
- no se diga que una fuente «no revela» algo sin haberla podido leer completa;
- la edición tenga todas sus partes.
Si un candado encuentra una falla grave, la edición no se publica hasta resolverla.
La revisión
Después, un revisor automático independiente —otra IA, que no redactó el texto— lee cada borrador contra sus fuentes y busca en internet lo necesario para comprobar que cada afirmación, cifra y nombre se sostiene y sigue siendo cierto hoy. Si ese revisor no lo aprueba, la edición no sale.
El audio
Las ediciones en audio están narradas por voces generadas por computadora. «Carlos» y «María» no son personas: son voces sintéticas que leen un guion hecho a partir de la edición escrita. No hay grabaciones de nadie hablando, ni entrevistas. Otro revisor automático compara el guion con la edición, corrige lo que no coincide y es quien aprueba el audio.
El semáforo
Dentro de las ediciones verás marcas al inicio de las afirmaciones. Significan exactamente esto:
- 🟢 Confirmado — lo sostienen dos o más fuentes independientes (no el mismo cable repetido), un dato oficial, o lo admite la propia parte involucrada.
- 🟡 Reportado — lo dice una sola fuente, o un medio citando a otro. Se escribe como «X reporta que…».
- 🔴 Proyección u opinión — una estimación, un pronóstico, una opinión, o cualquier cosa sobre el futuro, sin importar quién lo diga.
Que exista el amarillo y el rojo es el punto. Un medio que todo lo pinta de verde te está diciendo algo sobre sí mismo.
Lo que este método no puede darte
No tenemos corresponsales ni fuentes propias: no damos primicias, trabajamos sobre lo ya publicado. No cubrimos todo, elegimos. Y el proceso falla a veces: lo que hacemos cuando falla está en correcciones.